Un portero de una discoteca latina de Fuencarral, en Madrid, se dirige a tres chicos que acaban de pagar la entrada:
Portero (muy amable): Chicos, ¿no llevarán armas?
Los tres chicos (flipando): No, ¡claro que no!
Portero: No pasa nada. Si llevan me las dejan aquí y a la salida se las devuelvo.
oído por: Luis











La cosa nos asustó un poco pero claro ¡ya habíamos pagado la entrada!